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jueves, 31 de octubre de 2024

JOSÉ ANTONIO "ROJO", TALENTO ADMIRABLE

 Le llamaban "el buitre de la Arboleja"; -aunque él nunca tuvo vinculaciones madridístas y tampoco barcelonístas. El talento futbolístico de este hombre de cabellos rojizos, -por ello era llamado "Rojico" y posteriormente "Rojo"- fue inmenso y los defensas contrarios estaban llamados a pararle los pies, ya fuera de manera semi-correcta o de forma víl y sanguinaria. Pero, la lesión de mayor envergadura se la produjo en un entrenamiento.

José Antonio "Rojo" en la actualidad.

--"A pesar de las durísimas entradas que sufrí en mi carrera, me lesioné la triada en pleno entrenamiento cuando era jugador del Cartagena. Luego, tuve otras lesiones, pero lo de Cartagena sin duda fue la más grave"


Probablemente los aficionados de aquella época desconozcan cuál era su primera demarcación en un equipo, y que sorprendentemente no era actuar como delantero.

--"Empecé jugando de portero; aquello me gustaba, pero debido a mi escasa estatura tuve que dejarlo. De allí pasé a la delantera, ya fuera como extremo o delantero centro."


Jugando con el Orihuela.

Por cierto, ¿en que demarcación prefería jugar?

--"Como delantero centro, a pesar que en los extremos disfrutaba, incluso llegando a jugar en la banda izquierda."


Salió del Bosco, pasó al Cieza Promesas para ser el grán bastión y figura en el Club Deportivo Cieza, por cierto el maestro García Alcázar le dedicó un pasodoble, cosa rara en un futbolísta.

--"Así fue, el maestro era de mis seguidores o fans como ahora se dice. ¡Claro, los pasodobles son propios para toreros pero no futbolístas, y en ese sentido me sentí dichoso y sumamente feliz por ello! En alguna ocasión y estando la banda en el campo, cada vez que marcaba entonaban el pasodoble y yo me veía obligado a saludar. ¡Fue muy bonito!

El maestro García Alcázar al frente de la Banda Municipal en La Arboleja.

En el Club Deportivo vivió el célebre ascenso a segunda B siendo Juan León presidente. ¿Qué recuerdos tiene de aquella experiencia?

--"Como jugador creo que fue mi explosión futbolística. La temporada en tercera y luego el ascenso son de esas cosas que trascienden en el tiempo. Haber jugado junto a Manu Núñez o Mario Armando Husillos, ¡qué grandeza! Por cierto, con Husillos sigo en comunicación, últimamente andaba como director técnico en un equipo griego, después de pasar por Inglaterra. De Quevedo guardo su estigma como jugador y persona de una tremenda honestidad. La inmensa calidad de Isaac Palazón "Isi", el oficio de Juanjo o Pedro Gaspar. En realidad formamos un grupo muy compacto y luchador.


Con el Real Murcia.

Y del entrenador Calvo Marini, ¿qué me dice?

--"Buen preparador, aunque para mi gusto tenía un estilo algo anticuado para lo que eran aquellos años".

Le recordamos a José Antonio, algunos otros nombres de aquél equipo, por ejemplo el defensa central Manu o el delantero aguileño Paco Valera.

--"Manu venía del Villa-real y era un portento atrás, ofrecía mucha tranquilidad, y de Paco Valera siempre envidié su disparo. ¡Qué potencia tenía, todo un cañonero!"


Caravaca, Albacete, Hellín, Cartagena, Orihuela, Relesa Las Palas son nombres de algunos de los equipos por los que Rojo transitó, aparte de los equipos de su Cieza natal. ¿Cómo eran sus contratos?

--"Muy sencillo, sólo firmaba por una temporada, no iba para más tiempo. En función de ello ampliaba el contrato o no. En realidad fueron casi siempre positivos y en un equipo donde Antonio Pedreño era entrenador quisieron contratarme pero no me convencía aquello. Les pedí un dinero por encima de mi cotización para no ir, pero después de unas dudas de la junta directiva decidieron ficharme. ¡Ganar 400.000 pesetas cada mes, de aquellos años en tercera era toda una locura!"


Esto significa que usted no solamente disfrutó jugando, también hizo "caja"?

--"En ese sentido no puedo quejarme, el fútbol me dió mucho de lo que hoy puedo disfrutar; económicamente salí muy bien parado".


Un jugador como Rojo tuvo muchos éxitos; ¿los solía festejar después del partido?

--"En pleno campo me sentía feliz cuando marcaba; allí lo festejaba, pero fuera no mucho. No consumo alcohol, no me gustan las fiestas, me conformaba con ir a cenar junto a mi novia."

Con el Club Deportivo Cieza de sus amores.

Por cierto, ¿ha sido usted hombre de un sólo amor?

--"Evidentemente. Mi novia y posteriormente mi mujer ha sido el amor de mi vida."

A José Antonio se le iluminan las pupilas cuando sale a relucir su esposa. Se le nota feliz como cuando saltaba para festejar un gol. Conforme avanzamos la entrevista se le percibe más relajado y entregado a su tema estrella: el fútbol. No en vano pasaron tres horas sin evidenciarlo. Hace hincapié en la mejor preparación: alimentación, ejercicio y descanso. No en vano, ahora José Antonio ejerce de entrenador de las actuales promesas del fútbol ciezano.





Antes del famoso gol de Messi frente al Getafe, es decir bastantes años atrás, usted hizo una jugada idéntica, acabada en gol pero con anécdota curiosa.

--"Cogí el balón en mi propia área, me fuí como una bala al centro y anduve sorteando uno a uno, hasta que un defensa quiso frenarme en seco pero sólo consiguió sacarme una bota y entonces proseguí hasta porteria para regatear al portero y llevar el balón a las redes. Y claro, apareció el árbitro, se me acercó y dijo lo siguiente: tendría que anulártelo, porque no se puede jugar casi descalzo, pero fue una jugada tán mágica que no tengo más remedio que dártelo como gol legal. Lo curioso es que ningún jugador protestó por la cuestión".

Si esa jugada con gol incluido la hace en La Arboleja lo sacan en procesión el domingo de Ramos junto a La Burrica.  -José Antonio se ríe abiertamente y es cuando saca a relucir su popularidad de entonces:

--"En mi barrio colocaron una iluminación nueva y más potente y algunos vecinos creían que yo había sido quien movió los hilos para ello, pero no fue así. Me adjudicaban honores que no me correspondían". 



El precio de la fama tenía eso, pero también "disfrutó" de los muchos improperios e insultos de los hinchas rivales. ¿En el césped se escuchaba todo eso?

--"Ya lo creo, ¡y no digo de los defensas!.."

Y ahora dígame un secreto, ¿cuál era su equipo como aficionado?

--"La Real Sociedad de Arconada, López Ufarte, Satrústegui, Zamora, etc".

Hablar con un jugador como Rojo te brinda un amplio abanico del trasfondo que se mueve en semejante deporte; porque su curiosidad maneja  todos los resortes de semejante tinglado, y seguro que la charla nos daría para una conferencia o algo semejante.



En España, si no has sido jugador en primera y especialmente en el Madrid o Barsa no eres nadie. Qué apuntaría José Antonio a esa cuestión?

--Que así es, pero la filosofía que marca este país  en nada tiene que ver con otros escenarios de paises  europeos donde se priman las verdaderas esencias del fútbol. Aquí se otorga más importancia a la fama. De todas maneras podría citar decenas y decenas de jugadores con mayor calidad que muchos de primera, pero quizás, tál vez el tren no les pasó y ahí siguieron. En el fútbol como en cualquier profesión deportiva o artística la suerte es la clave.

¿Qué gol le hubiese gustado dedicar a su madre?

--"Mi madre murió muy joven, nunca pudo vivir lo que fue mi vida deportiva. En realidad no sabría dar esa respuesta."

La mirada de Rojo se torna difusa, medita y no encuentra salida a tán compleja tesitura. Hacemos un cambio de tercio y hablamos de su hijo, actuál futbolista y le pregunto si ha heredado el veneno por el gol. 

--"Mi hijo tiene otra actitud diferente a la mia. Somos diferentes como jugadores. Me encantan sus maneras". 

Casi todos los futbolistas tienen supersticiones, ¿cuál era la de Rojo?

--"Siempre me gustó saltar al campo detrás del capitán; probablemente porque yo era el más joven en muchos de los equipos que jugué. El caso es que me sentía seguro de ese modo".



¿Qué supuso el Eme-A-Uno, célebre pub ciezano?

--"Fue el lugar de encuentro, de tertulias entre jugadores. Carlos Alonso el "Porteño" supo insuflarle toda la pasión futbolera que él mismo traía consigo. Nos sentíamos casi en casa propia. Luego, tenía aquél lado oscuro y misterioso, cuando a ciertas horas de la noche parecía algo así como un club privado. Aquel local dió mucho juego".

Y actualmente, como ve el fútbol de ahora en contraste con su época?

--"En mi tiempo como jugador había más próximidad entre aficionados y futbolistas, cosa que ahora no sucede. Es cierto que actualmente acude mucho público a La Arboleja, pero todo es más frío, quizás tenga que ver con la sociedad actuál, más tecnócrata y menos natural".

El tiempo voló escuchando a este hombre talentoso, sobrio y con un alto sentido de la realidad. Porque otros con mucho menos bagaje, con trayectorias de menor brillo que él tendrían el ego por las nubes. Sin embargo, José Antonio nunca dejó de ser el hombre de rostro aniñado, humilde, exento de vanidades. Cuando habla acerca de los comentarios de hijos de amigos al respecto de tál o cuál gol suyo, lo hace en voz baja, como si no quisiera hacerse eco. Tiene la elegancia y categoria de los elegidos.


                                                 G. R. Tortosa













lunes, 27 de mayo de 2024

SEMANA SANTA CIEZANA; ANTES Y DURANTE EL PANTÓGRAFO

Cuando publicamos un artículo sobre los mejores pasos de la semana santa ciezana, siempre bajo nuestro particular juicio, recibimos unas llamadas de atención por parte de  varios artistas de la escultura. Nos leyeron la cartilla, eso sí de forma amigable y cordial. Para ellos era injusto que hubiéramos colocado en la puestos más altos un par de pasos que por su composición creíamos merecedores de ello. 


El bloque escultórico de Capuz sigue siendo un paradigma de genialidad en la semana santa ciezana, no superado por nadie, ya sea con o sin pantógrafo.

Según sus criterios, estos "pasos" habían sido creados por sus autores ayudados por un artefacto llamado "pantógrafo". Sabíamos de su existencia, pero ingenuamente creíamos que dicha herramienta servía únicamente para devastar el bloque de madera de la eventuál escultura. Nada más que eso. Pero, estos escultores me confesaron que la labor del pantógrafo no sólo se quedaba ahí, podía seguir elaborando la obra hasta su acabado final; con ello los artistas se ahorraban buena parte de trabajo y tiempo.



El pantógrafo se compone de un núcleo mecánico motorizado y dos brazos: uno palpa y lee la maqueta o boceto y el otro labra a modo de gubia sobre la propia madera. De esa manera el autor sólo ha de conformar una maqueta en tamaño pequeño-medio, luego el pantógrafo será ajustado para ampliar al tamaño deseado y generar la escultura. Y que no solamente se hacía con las imagenes, también con la elaboración de tronos.


En el margen izquierdo tenemos la réplica, y en la derecha el original.

Ni qué decir, el razonamiento de ellos me dejó helado. De repente pensé en Las Meninas, imaginando que aquél enorme lienzo fuera pintado no por las diestras manos de Velázquez sino por una máquina como el pantógrafo de marras. El escozor de la herida nos llevó a investigar dicha cuestión, y los caminos infinitos del Señor nos condujeron hasta varios talleres  en Arganda del Rey (Madrid), donde el taller Dorrego viene a ser el buque insignia. Allí acuden muchos de los imagineros actuales. Estos talleres suele ganar el cincuenta por ciento del precio bruto de cada obra. También ocurre que algunos imagineros poseen pantógrafo propio.


En un polígono industrial sevillano también florece una especie de factoria al estilo coreano con todo tipo de enseres semanasanteros, trabajos de pantógrafo, tronos, estandartes, etc. Incluso hacen el empastado y la policromia o pintura final de cualquier talla. Entonces, ¿qué trabajo elabora un escultor de imágenes sacras? A decir de estos artistas con los que hablé, apenas ejecutan una maqueta o boceto y el resto se encargará el pantógrafo. Luego, hay unos a quienes les gusta perfilar y rematar las tallas a mano y después policromarlas ellos mismos. Hay un poco de todo. 


El sevillano Álvarez Duarte en plena faena.

Después de conocer estos entresijos técnicos meditamos mucho más que un ecologísta  sobre la parafernalia gubernativa del "cambio climático". Y nos preguntamos, cómo afectaría esto del pantógrafo en el público generalísta, el que asiste y ve los desfiles pasionarios sin más, con limpieza y exentos de ideas sobre tecnicísmos artísticos.

Creemos que a ese público mayoritario le importa un comino todo esto, que a ellos sólo les mueve la belleza y probable transmisión sacra de las imágenes; que si alguien les habla de un pantógrafo sería como hablarles en chino, libanés  o intentar discernir el mensaje de un cuadro de Miró.

Un dilema, una cuestión, esa es la incógnita que nos quedó después de hablar con estos artistas; una circunstancia que nos dió para muchas cavilaciones. Para ellos, el mérito artístico bajaba con la ayuda del pantógrafo. Sí sabemos que en el mundillo de la imagineria hablar de esto es tabú, y que muy pocos se atreven a opinar, de los imagineros solo hemos escuchado a Francisco Romero Zafra decir lo siguiente: "ahora, el sacado de puntos lo hacemos por medios tecnológicos", -creemos que se refiere al uso del pantógrafo, aunque él no lo menciona. Ahora bien, ¿hasta que extremo llega el uso de dicho medio en sus obras? No lo sabemos, y hemos de ser cautelosos, ya que posiblemente cada autor tiene unas exigencias o límites. Su paisano y amigo Antonio Bernal también se expresaba de forma parecida. Luego encontramos una referencia sobre dicho asunto en un vídeo dedicado a Luis Álvarez Duarte, donde Lola Carrera, archivera de las cofradías de Málaga se expresa de este modo: "Yo diría que las imágenes de Luis Álvarez Duarte tienen casta, tienen fuerza porque son imágenes que no están tratadas mecánicamente, sólo a fuerza de gubia".




Y referente a la imaginería ciezana, los artistas nos dijeron lo siguiente: "desde finales de los años ochenta, todo lo que ha entrado en Cieza, a excepción de uno, viene de máquina"; "el último "paso" elaborado con técnica tradicional de sacado de puntos y tallado total a mano fue Unción en Betania de Carmen Carrillo". A mi pregunta de cuál era la misteriosa pieza que no había pasado por la famosa máquina, puntualizaron lo siguiente: "el crucificado de Álvarez Duarte está tallado a mano tanto cuerpo como brazos, sin embargo la cabeza probablemente esté sacada de máquina".  


"Unción en Betania" de Carmen Carrillo Ortega.

Dicho esto, esbozamos unos guiños, ya que recordamos cuando esta imagen aterrizó en Cieza y tuvo algunos comentarios acerca de la ligera desproporción anatómica existente entre cabeza y resto del cuerpo. Cierto es, que dicha escultura recibió muchas alabanzas y piropos, pero los más exigentes catadores se dejaron caer esas ocurrencias, por lo cuál todo coincide con la probable factura maquinal de la cabeza.


Crucificado de Luis Álvarez Duarte.

La temática en cuestión solamente afecta a cuatro gatos: fanáticos semanasanteros o escrupulosos amantes del arte escultórico. Al final de nuestra particular investigación apareció la artista gaditana Ana Rey, autora polémica por sus obras de corte hiper-realista. Ana, que no se corta un pelo cuando habla de su profesión de imaginera, explica sin reparos su forma de ejecución, basando especialmente en tecnologías como el 3D.


Ana Rey.


Honestamente, no creemos que la temática concerniente a la repercusión del pantógrafo tenga mucho recorrido y que ponga en vilo al personal. Pero, y gracias a esta pequeña investigación hemos ampliado nuestro campo de visión en referencia a la imagineria religiosa. En los últimos tiempos han surgido imagineros como setas, y en un mayor porcentaje elaboran obras basadas en el ya manoseado barroco andaluz; en realidad todo se parece, son como una repetición de los temas que ya hicieron los antiguos maestros. Por otro lado, las cofradias quieren una mayor carga de idealización y preciosísmo, por ejemplo, desean que las "vírgenes" sean más jóvenes, aunque parezcan ser las hijas de Jesús más que sus madres. Los imagineros se quejan, pero quien paga exige y por tanto no hay vuelta atrás. 

Y como último nos queda la supuesta transmisión religiosa de muchas de estas obras; eso que en Andalucía llaman "unción", o mísmamente "rezables".


Fotografías, gentileza de CiezaenlaRed y Youtube.





lunes, 2 de octubre de 2023

EL "CUATRO ESQUINAS" DE CIEZA

 Sobre la una del mediodía, una pareja de la alta aristocracia ciezana franqueaba una de las puertas del "Cuatro esquinas".  Tomaban asiento en una de las mesas adosadas junto a los ventanales del local. Pepe, camarero y copropietario del local junto a su hermano Paco, esperaba detrás de la barra, dejaba un tiempo prudencial hasta que el matrimonio se sentía cómodamente arrellanado en los sillones.

Fachada del "Cuatro esquinas". Fotografía de Fernando Galindo

Como en una perfecta puesta en escena, aparecía Pepe, saludando cortésmente a la pareja, a la vez que su brazo derecho ajustaba una de las cortinas para impedir que un haz de luz se colase indiscretamente hasta la mesa. Una atmósfera acogedora era fundamental para Pepe; luego, les servía el aperitivo predilecto de ellos.

Mientras tanto, uno de los clientes habituales de la casa, en uno de los extremos de la barra tomaba lo que a simple vista parecía un vaso de agua, pero que no lo era. Él mismo nos decía con elegante ironía que aquello era agua pero de fuego.  Un boticario del barrio metido a marchante de arte se dejaba ver por el local, siempre portando una vieja carpeta con dibujos y acuarelas de algunos reputados maestros del arte murciano. Allí contactaba con algún coleccionista.

Una gran fotografía en blanco y negro con los Beatles presidía la barra, junto a otra del padre de Pepe y Paco, -conocidos todos ellos como los "peperres". Algunas obras de un jovencísimo Pepe Lucas coronaban los frontales superiores de la misma barra. El aire que se respiraba en el local siempre fue de contenida elegancia, de una gran pulcritud y un climax que no  tenían otros locales ciezanos. Un hilo musical se dejaba notar de manera discreta y las voces de la clientela no solían excederse en el tono.


Los hermanos Ortega parecían haberse formado en elgún regio café parisino al estilo de Les deux magots o el mismísimo café Flore; puede que por la estilosa profesionalidad que mostraban. El caso es que ellos marcaron una forma hostelera que no era el común denominador en un lugar como Cieza, con tantos bares por metro cuadrado.


Una de las últimas veces que estuvimos en el local, un viernes santo en la tarde, tuvimos ocasión de charlar con algunos componentes de una banda musical valenciana, que reventados físicamente por el madrugón, el consiguiente viaje, la lentitud y el intenso calor del desfile mañanero, más lo que se les venía encima por la noche tomaban unas copas de alivio.


Cuando vimos en portada de Cieza en la Red el anuncio de una entrevista a Francisco Ortega y su señora, nos provocó un tremendo golpe emocional. Pero, y como se suele decir: nuestro gozo en un pozo, dicha entrevista nos dejó con el mal humor de una siesta larga. Esperábamos mucho más del personaje estelar, que contara algunas esencias de tantos años, por la gente tan variada, donde habían auténticos personajes de la cotidianidad ciezana; no faltaba dar nombres, sólo algunas pinceladas costumbristas. Un local que ha generado tantos momentos singulares, tantos gestos, tanta vida...

El relato de Ortega nos pareció plano, en ningún momento expresó el alma de un local con tanta substancia, y sí dedicó a pormenorizar aquellos aspectos pesarosos de la profesión, como si de un esclavo se tratara. Lo sabemos, somos conscientes de ello, que la hosteleria es así, pero en nuestra ingenuidad creíamos que locales como el Cuatro esquinas les habían deparado grandes retazos de vida, de filosofía, de historia de tantos personajes que pulularon por el local. Una vida más potente y  alegre que la relatada por el menor de los Ortega, habiéndo sido él, testigo privilegiado de todo ello.


Una pena, que los pocos comercios antiguos que todavia sobreviven, y que a penas les quedan un suspiro como es el caso del Cuatro esquinas no dejen testimonios de su historia, porque al fin y al cabo forman parte de la historia de Cieza.


lunes, 29 de mayo de 2023

MANEL, SIMPLEMENTE MANEL

De rostro casi afilado, donde surgen unos ojos con ligera brizna oriental  y cuyas pupilas en gris azulado se tornan brillantes cuando alguien le recuerda Viladecans, Sitges, o cualquier referente del Penedés, donde Manel vivió su infancia.



Aunque pareciera venido más bien de un país caribeño, ya que el intrépido Manel siempre ha destilado en sus movimientos ciertos aires rítmicos, como si en su interior viajara el espíritu indómito de un bailarín afrocubano. Quizá sea por su elocuente expresividad, por su afán de comunicación, el caso es que Manel es un hombre eminentemente gestual y eso hay que agradecerlo en un mundo actuál bastante plano y aséptico, donde el personal apenas obedece a los cantos de sirena de un cacharrito llamado ifhone. 


Y la vitalidad, como si viviera permanentemente instalado  en una primavera eterna, brota en cada gesto y palabra mientras sus manos engarzan una hebilla en el trasfondo misterioso de unos zapatos de tacón, propios para lucir en un evento erótico-sentimental.  A veces he pensado en el componente fetichista que puede derramarse en oficios como el que ostenta Manel, y esa posibilidad ayuda a hacer su monotonia cotidiana en algo más atractivo y sugerente.


Aunque, antes de entregarse a la noble tarea de la restauración de zapatos, Manel ejerció como un auténtico profesional de la otra restauración, es decir, como camarero. Formó parte del equipo que comandaba Paco Hurtado, en el primer local que viera Cieza con ínfulas de pub inglés: "Mister Lenon" se llamaba. 

Siempre fue "el hombre de un solo amor", ya que Adela lo vampirizó desde que arribó a su vida. Porque la fiél Adela es como su alma gemela; tan similar en actitudes y puede que en asuntos del alma. Por medio, apareció Érica, la divina Érica con toda su prosopopeya de eterna niña adolescente de aires nórdicos, y como surgida de una pintura impresionista que acaricia las teclas de un piano para soñar arpegios de fantasia, aunque ella sea mucho más pragmática que romántica, más realista que soñadora.

Así y como un rayo iluminador se conformó un triángulo familiar y amoroso, que al iguál que una trinidad religiosa tomó cartas de naturaleza para conformar una atmósfera cálida y los que conocemos a sus protagonistas nos produce admiración y sentimos su tremenda irradiación. 

Fotos: gentileza de nuestra amiga Encarna Lorenzo.



lunes, 6 de abril de 2020

CARNAVALES DE CIEZA 2020 por el fotógrafo JESÚS CARBONELL

Colores, alegría, magia...
También, un recuerdo de Rio do Janeiro.

Melancolía y ternura se funden en este retrato.
Un guiño a la reina del carnaval: Venecia.
Los arlequines de siempre...
Reciedumbre de un caballero castellano.
El mundo "Nyla", como un sueño efervescente.
Angelical retrato.
Rostros enigmáticos.
Casi, un retrato de familia.
La pequeña amazona y su caballo.
Figuras futuristas?
Mirada y sonrisa de terciopelo.

Clásico arlequín.
Retratos llenos de vida.

Disparidad de expresiones.




martes, 2 de abril de 2019

CARMEN CAMACHO, "PASIÓN Y ROMANTICÍSMO POR EL TOREO"



     "La última religión pagana que nos queda es la Tauromaquia"; -así se refería Amélie, mi querida amiga antropóloga, a una expresión artística que España supo consolidar y exportar, y que es la fiesta taurina. 
        Carmen Camacho, también amiga y apasionada de la Tauromaquia, no se conforma deleitándose en la plaza ante un ramillete de medias verónicas, chicuelinas o naturales; también desea y necesita comprometerse con un arte milenario que yergue sus raíces en la Creta minóica,  diez siglos antes de Cristo.

   -"Fíjate en Francia, hasta los alcaldes comunistas respetan los festejos taurinos, saben que ello les aporta dinero y turismo a sus pueblos; carecen de los complejos que arrastran muchos políticos españoles" -me explicaba Amélie, que es de origen francés. Evidentemente y como reza el dicho: "España es diferente", Carmen ha intentado mediar desde su cargo de concejala, para potenciar este antiguo arte en su querida Cieza, pero como era de esperar le han premiado con la indiferencia. El caso de José Vélez, alcalde socialista de Calasparra es un "rara avis" en el partido que cuenta con muchos aficionados a esta fiesta, pero sin embargo apenas se pronuncian en positivo al respecto. Como ahora se dice, se ponen de perfil. Vélez no solamente es el alcalde, también ejerce como presidente en los festejos. La feria taurina del arroz es un ejemplo brillante, de un pueblo que hace de la tauromaquia su gran referente cultural y económico.
       Atrás quedaron los años locos, en que un nutrido grupo de socialistas encabezados por Enrique Mújica suspiraban por Paco Ojeda; no perdían detalle de las faenas del sanluqueño, y siempre se les veía allá donde este actuase, fuera en España o Francia. Era tal su fanatización con el gaditano, que provocaron la dimisión del director de un periódico porque habían publicado una crítica que no dejaba bien parado al intermitente torero. También el crítico Alfonso Navalón sufrió las iras del grupo y lo enviaron al paro.
     

 
La alcaldesa de un pueblo del suroeste francés, que no tiene reparos en lucir chaquetilla torera y capote.
      -"Si conocieran el trasfondo erótico que se esconde en la lucha entre un torero y el toro les sería enormemente pedagógico y a la vez disfrutarían de ello",-asertó mi amiga antropóloga. 

       La omnipresencia del toro en la plaza, con toda su enorme carga genésica, como un tóten sagrado que arrasa con su fuerza. -"En una plaza de toros, ni mil hombres que hayan, poseen la gigantesca virilidad que dimana el toro; todo queda empequeñecido ante ese volcán de masculinidad; por eso los toreros encarnan y representan la esencia femenina".

    Entre copa y copa de "jerez", Amélie expresa su pasión y conocimientos taurómacos, a la vez que lamenta reconocer que Francia aprecia y valora mucho más esta cultura española, mientras me explica la liturgia ancestral del toreo, un redondel dorado, los cielos de atardecer, la sangre sacrificial, los toreros imbuidos de elegancia femenina: los trajes ajustados, barrocos bordados sobre colores pastel. La masculinidad del torero va apareciendo conforme transcurre la lidia; es un sacrificio ritual como lo es la transubstanciación en las liturgias de las iglesias cristianas.-"Y para colmo, es el espectáculo más democrático; el público decide sobre el éxito o fracaso de los actuantes"..."El toreo, en sus inicios fue cosa de aristócratas que toreaban montados a caballo, después fue el pueblo quien quiso torear sobre la arena; es un espectáculo sin ideología política".
Carmen Camacho junto a una placita de tientas.

    Los ojos de Carmen tienen un ligero acento exótico y su mirada destila inquietud y profundidad, algo así como un halo picassiano; también camina como lo suelen hacer las mujeres que en su armario íntimo tienen cosas que les harán trascender en su vida cotidiana. Ella es a día de hoy, una enamorada de sus ancestros hispanos, de la enorme riqueza cultural de una tierra, de los atardeceres teñidos de nostalgia que se dan en su pueblo. Del barroquismo que traslucen sus procesiones, de unos campos floridos que recién fueron descubiertos y llevados a los altares por infinitud de fotógrafos y turistas. 
La huerta ciezana, circundada por el río Segura, todo un edén para el placer de los sentidos.

        Ahora Carmen acaba de iniciarse como presidenta del club taurino de Cieza, y eso aunque no lo parezca tiene su importancia. Los auténticos y verdaderos aficionados a los toros son una especie en extinción. Jesulín, en uno de sus raptos filosóficos esculpió aquella frase: "en cada plaza, los aficionados de verdad cabrían en un autobús y sobrarían asientos"....Quizás fue un tanto exagerado, pero tampoco erraba en su opinión. 

   Como Carmen es una romántica de lo taurino, este reto será para ella un aliciente para perseverar en la magia que destila un hombre que hace arte y cuya materia es un ser vivo. Y que ese arte es efímero, no queda como un cuadro o una escultura. En ese maravilloso entramado, el aficionado cabal es posiblemente la parte mas débil, el pagano siempre y muchas veces el desencantado. Conozco a muchos que han dejado de ir a las plazas. El espectáculo actual nada tiene que ver con la última gran década del toreo, que fueron los años ochenta. Habían hasta diez figuras máximas, muchas mas ganaderías y encastes que ahora. Evidentemente las plazas se llenaban. Hoy los festejos son harto previsibles y lo que vemos en los ruedos se centra casi únicamente en el trasteo de muleta. No se hacen quites, la suerte de varas es un puro trámite, al igual que el tercio de banderillas. Apenas quedan capoteros con arte, si exceptuamos a Morante de la Puebla. En los ochenta: Curro Romero, Paula, Robles, Galloso, Manzanares,  Curro Vázquez, Antoñete, Dominguez, Esplá...
José Mari Manzanares (padre) en una imagen que habla por sí sola. Eran los años ochenta.

       Y así podíamos seguir en la lista de banderilleros y grandes estoqueadores. Pero el problema mayor del mundo taurino no son los "antis", los animalistas, los partidos prohibicionistas; los ingresos solamente provienen de las taquillas. Esto no tiene la fluidez económica del fútbol. Aquí no existe la publicidad, quinielas y otras vías de financiación. Por ello, si esto no cambia no habrá público que deje su bienestar casero para sentarse en una grada de piedra para ver algo tan previsible como los llantos de los concursantes de gran hermano. Y si los niños no tienen acceso gratis; -como sucede en la mayoría de las plazas-, el futuro de los espectadores está en el aire. Por otro lado, la mayoría de las plazas fueron concebidas con parámetros del siglo diecinueve, y que hoy resultan obsoletas. Si un espectador en los meses de julio o agosto paga una entrada de treinta euros para sentarse en una grada de piedra que anda por los cincuenta grados no creo que esté precisamente en el edén. De ahí que veamos muchos cosos con los tendidos de sol absolutamente desiertos, con la considerable pérdida para el empresario de turno. Y los aficionados de toda la vida que entraron en la jubilación los mandan al graderío más alto, con el consiguiente perjuicio físico para esas edades. Si los Choperas, Lozanos, Casas, Matilla y en general los taurinos españoles no lo remedian, habrá que ir pensando en la Francia taurina como exilio; allí al menos goza de una salud extraordinaria.
Junto a Amélie Divi en la torerísima taberna de Antonio Sánchez en Madrid.