martes, 15 de octubre de 2024

SILENCIOS Y MISTERIOS EN FRANCISCO JOSÉ PALAZÓN

Los arcanos de la Tauromaquia son siempre inescrutables, que como ciencia infusa apenas revelan nada. Por ello, por vivir en ese mar proceloso, malharado, aunque seductor y caprichoso, los que navegan en él quedan impregnados de por vida con la pátina del misterio. 




Y nos referimos a sus primeros actores, a aquellos que forman parte del teatro único, el de verdad, donde el arte, la belleza y la muerte conforman una trilogía singular. La golfería que rodea y vampiriza a este espectáculo queda al margen. 


La historia del toreo está repleta de seres extraños, individuos de perfil acrisolado, enigmático; como si hubieran venido de otro planeta. Quizás, por su especial manera de adentrarse en los vericuetos de una incertidumbre siempre presente, de un devenir absolutamente incierto. Y al fondo de todo ese oscuro marasmo, probablemente les espere el radiante foco que la mano de un dios pagano les ha colocado para irradiar una luz sobrenatural, cegadora y brillante, otogándoles calidades de semi-dioses terrenales.


En la hiper-artificiosa y robotizada vida actuál se hace complicado comprender y asimilar la vida de un torero, de cómo se pasa del caminar por enmoquetados pasillos de regios hoteles al olor de estiércol que desprenden los patios de cuadrillas, para después acceder a un escenario circular donde oro, sangre y sol serán sus aliados. 


Francisco José Palazón es uno de esos seres cuyo destino le hizo acceder a ese laberíntico micro-cosmos, que al iguál que Teseo se las tuvo que ver con el Minotauro hace la friolera de treinta siglos, él también sintió la dicha de ser elegido.



Torero de reciedumbre clásica, de ancestros con la marca José María Dols Abellán, alicantino de Elda,  hoy maestro y faro-guia de auténticos zafiros, oros y perlas que serán pulidos a través de todo su baluarte de técnica y filosofía taurómaca. 


Borja Escudero, Kevin Alcolado, Iker Ruiz o Javier Cuartero no son cosas de la casualidad, vienen a ser los frutos de una entrega sin límites, donde los horarios y el esfuerzo personal que enarbola Palazón y hace que su labor cruce las fronteras de lo convencional.  Cuando algún aficionado contemple desde su grada las peripecias artísticas de sus discípulos, jamás podrá sospechar los desvelos que ese profesor, maestro y por siempre amigo tiene hacia ellos. Si te dicen que antes de romper el alba salen desde Alicante, camino de Badajoz para tentar unas vacas en la ganadería de Juan Albarrán, y que en el mismo día regresarán a Alicante, -al menos los que hemos efectuado muchas veces ese trayecto nos cuesta creerlo. Y así sucesivamente, ya sea Cáceres, Jaén, Salamanca; lo de la escuela alicantina y su capitán nos parece increíble. 




Llegará el día donde los Alcolado, Escudero, Cuartero e Iker serán los referentes taurinos de Alicante, cuando ya los Manzanares y Esplá sean una rémora en el tiempo. Entonces, Paquito Palazón, semioculto, solitario en lo alto del graderío, verá con ojos emocionados entre volutas de humo del cigarrillo las evoluciones y disfrutará de los éxitos de quienes un día pusieron sus voluntades y sueños toreros en él, en su talento de maestro grande.





viernes, 5 de julio de 2024

MARUJA VILLALBA Y EL MAR





El abuelo Pepe Villalba está sentado de costadillo bajo el enorme emparrado  que hace de sombraje en el exterior de la casa. María, su mujer no para de mover su menudo cuerpo en las actividades cotidianas de ama de casa, madre y alma mater de una familia de cinco hijos: Pepita, Manolo, Maruja, Diego y Pepe.


Ambos desprenden naturalidad a raudales, y parecen como sacados de un report de National Geographic sobre un poblado del Himalaya, donde la sencillez y la felicidad viajan a la par. Los haces de luz se cuelan por el viejo sombrero de paja que cubre la canosa cabeza de Pepe. Sus pequeños ojos achinados se estiran, a la vez que esboza una sonrisa que pareciera eterna; no en vano es un hombre que valora y siente el humor así como la felicidad en una vida que fuera llena de carencias, hambrunas, sobreviviente de una feroz post-guerra.


Ejercen como guardeses de una especie de finca, propiedad de unos empresarios locales. Rodeados de vegetación, moran en una humilde casa frente a un estanque para remojar esparto y unas naves. El campo de fútbol  ejerce como vecino de ellos, y a través de una tapia se pueden visionar los partidos que juega el Club Deportivo Cieza.


La vida transcurre sin sobresaltos, en ese particular edén que los Villalba hacen realidad cada día. Tanto Pepita como Manolo abandonaron la estancia para casarse y residir en Cieza y Alicante respectivamente. Y en esas que apareció José Tortosa, hijo del sacristán de la Asunción, recién enamorado de Maruja. Pero, a diferencia de los demás, José ejerce una profesión que le hace convivir con el mar, con la mar, como le llaman los poetas y  marineros. Una extrañeza en un pueblo tán de secano como Cieza. El destino así lo quiso y por tanto, Maruja habrá de lidiar con ese raro desígnio: vivir un noviazgo sumergida en la incertidumbre que regala el mar a sus criaturas. 


En tiempos donde todavía no ha llegado el "wassap", los "iphones", donde hasta el teléfono clásico se hace de rogar, sólo quedan las cartas. Cartas inflamadas de amor, que probablemente describen la desazón vivida sin el ser amado, la peremne ansiedad de todo enamorado. Maruja que es profesora de corte y confección hallará en esas cartas y tarjetas postales el repentino consuelo a tantas horas de tejer telas, a la vez que sueños con aquél hombre de la mar; aunque quizás también llegue a su mente la literatura que va ligada y etiquetada a los hombres de esa misma mar: ¡que si un amor en cada puerto, que si tienen fama de conquistadores natos, o van desparramando toneladas de feromonas como los marineros del anuncio televisivo del perfume de Jean Paul Gautier "Le Male"!



La pareja irá sorteando todo un crisol de vicisitudes que marcan el tiempo y la distancia, para robustecer aquella relación no excesivamente convencional. A José, Maruja le quitó el barniz evangélico como nombre del carpintero de Galilea; ahora le llama Pepito. Y junto a  Pepito deslizará sus pies por el enmoquetado pasillo que le conduce al altar entre acordes del "Aleluya" de Haendel que brotan del armonio-piano ejecutado por Antonio Tortosa, padre de José y ya suegro, en la basílica de La Asunción.


Como sub-oficial que todavía es, José-Pepito buscará el lugar ideál para convivir con Maruja, pero debe adaptarse al aún exímio sueldo por lo que residen en uno de los barrios alejados del centro cartagenero. Después, al paso de unos años acamparán en el barrio de san Antón. Quedan unos años para llegar hasta la calle Trafalgar, tercer y último domicilio familiar. En medio de esta vorágine la vida les sorprenderá con el sortilegio de los primogénitos: Maruja perderá a su hermana Pepita. José lamentará la marcha de su también hermana mayor, María. Ambas sufrían dolencias cardíacas. El pequeño Antonio, con tán solo un año de vida se uniría a esa patética peregrinación, creando una triste  trilogía en la familia Tortosa-Villalba.


Las tormentas que ponen a la deriva barcos y otros artefactos marinos, también dejan que la luz del amanecer aflore entre nimbos y deshilachadas y agrisadas nubes. Queda pués un margen a la esperanza de un nuevo día y de manera intermitente aparecieron en escena: José Antonio, Jesús Ginés, María del Mar, Francisco Javier, Ana Silvia y Manuel.


El matrimonio consolidó sus férreas columnas y andamiaje dando muchos pasajes positivos y llenos de vida. El binomio Tortosa-Villalba daría para un extenso relato salpicado de cientos de anécdotas para referenciar en este humilde artículo, pero aún así el retrovisor de la nostalgia nos deja un emotivo momento, cuando el padre de José aterrizó en Cartagena en un legendario y flamante "citróen 2 caballos". Visitó el Arsenal, el barco Alcalá Galiano, también al reverendo don Juan Iniesta Gil; -en esa época párroco de Santa María de la Cabeza. Antonio Tortosa, un hombre fuerte, sin fisuras sentimentales resoplaba y se emocionaba al divisar en el horizonte anaranjado de la tarde el barrio de Santa Lucía. De ahí era su mejor amigo de la guerra, quien acabó siendo ajusticiado por un pelotón de fusilamiento. Antonio también estuvo allí, pero salvó su vida "in-extremis".


Lamentablemente, cada vez que alguien, un amigo, familiar o conocido es arponeado por esa cosa llamada cáncer, a nuestra mente llegan los lamentos de Hervé Gatssier, un anticuario parisino al que conocimos en una subasta de arte. Hervé tenía un tío investigador-científico, el cuál había conseguido una fórmula que lograba bloquear y aislar las células cancerosas en su búsqueda por el azúcar. Éste es el sistema por el que dichas células se retro-alimentan. Después de muchos años de investigación, ensayos y testear el producto, detectó su alta eficacia y lo ofreció a una marca farmacéutica. No sólo recibió el desdén y rechazo, es que también le llegaron amenazas de muerte si llegaba a promocionar dicha fórmula. Hervé comentaba con tremenda indignación: "¿para qué sirve toda esa farsa de hacer ver a la sociedad que el mundo científico está volcado en esa enfermedad, si luego esas multinacionales no quieren saber nada? Son más rentables los medicamentos paliativos que aquellos que pueden erradicar la enfermedad".


Atrás quedó la calle Mayor, el ilustre café donde se compuso "Suspiros de España", la  emblemática esquina de Los Cuatro Santos, los edificios modernistas; los Héroes de Santiago y Cavite parecen guias turísticos y el aroma acre y salobre de algas, petróleo y algunos desechos se entreveran con la sal marina provocando un potente olor ozónico y los reflejos plateados resurgen del verde limo de las aguas. El rechinar de gaviotas pone un acento lírico en el atardecer. En uno de los bancos, dos figuras humanas dialogan a la vez que sus miradas parecen centrarse en  la bocana del puerto,  en el faro "La Curra". El capitán de Marina ya retirado le explica a su grumete las sensaciones que él sentía cuando franqueaba aquél vestigio de piedra, de la encomiable e íntima felicidad que afloraba en su ser, al retorno de la batalla con la mar. El volver de nuevo a casa.

También le dijo que a pesar de las miles y miles de millas navegadas, de los infinitos puertos visitados, de los muchos avatares de la marinería, él fué hombre de un sólo amor. El grumete asintió esbozando una sonrisa cómplice a la vez que agradecía sus palabras. 


La figura del veterano marino José se pierde en un punto gris del puerto junto al joven Manolito, su fiél confidente.... 



A la familia Tortosa-Villalba. A la memoria de Maruja.                        

 J.Ruiz Tortosa









EXTREMEÑOS ADORABLES

 Desde que recalamos allí, hace más de una década, cada vez que nuestros sentidos nos alarman sobre las tierras extremeñas una sacudida rebosante de endorfinas nos inunda. Será que amamos en secreto esa geografía, especialmente a las gentes que conocimos y que el tiempo arrastró hasta el presente. 


Siendo el décimo aniversario de éste nuestro modesto blog, hemos decidido ofrecer unos premios de carácter simbólico, ya que estos sistemas de comunicación no dan ni para comprar unos chicles. Aunque en el blog hemos tratado una enorme diversidad de temas, desde viajes, visiones sobre el cristianismo, cosas de pintura, gastronomía, música, y así podríamos seguir; sin embargo nuestras querencias tomaron rumbo autonómico y se manifestaron hacia la venerable Extremadura. 


Y algún lector del blog se preguntará que siendo Extremadura tan grande, ¿por donde irán nuestros desvelos cariñosos?, y claro, Hornachos aparece desde el interior de la chistera. Una población no excesivamente grande, con un marcado contraste en la conformación de su arquitectura de ínfulas moríscas. Las diferentes cuestas parecen ascender a un altozano, como si allí morase un olímpo de los dioses. Como teníamos serias dudas acerca de quienes podrían ser premiados hemos recurrido a la inteligencia artificial:


Premio "DELIZIA OSCURA" para Ana Villena Diaz, por su trayectoria hostelera al frente de Castillo de Hornachos, un hotel-casa rural con empaque y reciedumbre. El encanto personal de Ana como anfitriona es delicioso. Su atractivo personal conmueve nuestros conceptos estéticos y nos llevan hasta el renacimiento. Los tonos claros de su piel contrastan con la potente oscuridad de su mirada, envolvente y casi vampírica, que nos envuelve como una fina capa de misterio.


Ana Villena

Premio "JARDINERO DEL AMOR" a José Antonio Blasco, arquitecto municipal de Hornachos. Si su calidad como profesional es más que notoria, su atractivo personal lo supera. Tomar unas copas de vino junto a él es sumergirnos en una atmósfera, donde su "savor-faire" como hombre cosmopolita nos impregna de finezza, cultura y amenidad. Pero, cuando el arquitecto extremeño toma las riendas como anfitrión es cuando resplandece su figura de maneras colosales.

Nuestra amiga Madeleine Thibaut, fotógrafa parisina de modas e interiorismo se expresaba así cuando le mostramos unas imagenes del arquitecto Blasco:


"Es el hombre ideal para sentarse sobre sus piernas y sentir el taladro de sus ojos, saborear esa mirada de caballero altivo en plena tarde invernal frente al fuego de la chimenea. ¡Me encanta su porte sobrio, con ínfulas de conquistador, aunque en el fondo haya sido el hombre de un sólo amor!


José Antonio Blasco

Después de estas sensaciones sólo nos queda brindar por el recién nombrado "Jardinero del Amor".

Y como tercer premio, que viene a denominarse "Après L´Amour", la galardonada es: María José Aguilar Venegas.

María José Aguilar Venegas.


María José es la versión reformulada y actualizada de Lilie Marlench, por su dilatado curriculum vitae, que le ha llevado a surcar diversos continentes y haber sido embajadora "ad libitum" de su tierra. Su figura jamás pasa desapercibida allá por donde sus rítmicos pies pisan. Precisamente, los ritmos le han conferido una sobretasa de sensualidad a su ya de por sí atractiva presencia. "Después del amor" es un premio sobradamente merecido por uno de los más bellos espíritus extremeños.

¡Felicidades a todos los premiados!




miércoles, 3 de julio de 2024

ANTONIO PIÑERO, EL DETECTIVE DE JESÚS DE NAZARETH

 El profesor Antonio Piñero vive cómodamente instalado en el siglo I. Vive la hermosa dualidad de ser un hombre moderno del siglo XXI, que cada día desciende a los sótanos pétreos y oscuros del siglo I. Es como un vampiro forense que fuera a realizar autopsias a evangelios tildados como apócrifos; otros denominados sinópticos;-con la garantía de oficialistas y bendecidos por Ireneo de Lyon. Chequear las actitudes ignominiosas de Gesio Floro u otros mandatarios de aquel tiempo. También, ¿y como no?; el epistolario "paulino": esos cincuenta folios que tanto juego dieron a la cristiandad; y todo un cuantioso legado que la espiritualidad judaica crea en época tan terriblemente convulsa.



    Piñero parece moverse "como pez en el agua" en ese ámbito donde las matemáticas quedan relegadas a un plano secundario, y la ambiguedad y el misterio son como un bálsamo que fluye natural en todo ello. Y surge la expresión: "repensar"; que para el tiene tanta importancia.
    Desencriptar, decodificar toda la mensajería que contienen tales escritos se antoja tarea mucho mas compleja que realizar un viaje a Júpiter, comprender la teoría de los átomos, pretender vender abrigos de visón en la Polinesia....Por tanto, el merito profesional de este filólogo e historiador es tal, que este país; un tanto analfabeto en materias de historia religiosa debería rendir el respeto que merece;-si hubiese nacido en Pennsylvania o Illinois seria posiblemente una de las autoridades mundiales en investigación  del Cristianismo. Pero Antonio Piñero es de Chipiona.

    De rasgos apolíneos, ojos claros, cabellos plateados; contenida elegancia, mirada regia y escrutadora, que recuerda a un emperador romano; su voz adquiere infinitud de matices, revelándose enfática cuando quiere remarcar un hecho o subrayar una evidencia. Por ello, sus exposiciones publicas y conferencias reportan un plus de interés. Se le nota enamorado, apasionado por su trabajo y eso lo transmite al publico.

    Y habría que agradecer su gran dosis de pragmatismo; de honestidad profesional: "no sabemos", "no tenemos fuentes";-son expresiones que suele usar ante ciertas preguntas. Creo que eso le honra. Otros investigadores aprovechan esos vacíos para rellenar con alambicadas fabulaciones lo que no tiene respuesta.

    Puede que Saulo de Tarso sea uno de sus personajes favoritos. La figura histórica de Jesús le resulta fascinante, aunque no le termine de emocionar. Tal vez, porque supo desnudarle; quitándole toda la hojarasca, y los cientos de barnices que la Iglesia puso a su egregia figura;-convirtiéndolo en el icono con mayor popularidad de la historia.

   Por tanto, el profesor Piñero es consciente de moverse en aguas fangosas cuando trata de explicar con su verbo sencillo, cálido y comprensible la historicidad de Jesús. Cuida su lenguaje al máximo, cada palabra es medida; la observa con lupa; va como de puntillas, con sumo respeto. Trata con la máxima "finezza" sus tesis.

   Y a pesar de todo ello, siempre hay un rechinar de dientes, un crujido metálico en el corazón de algún creyente confeso que confiesan no entender aquello del "fracaso mesiánico de Jesús". 
   Puede que se cumpla aquello, que un colega suyo dijo; el profesor Mario Saban: "los que entendemos a Jesús, no creemos en él, y los que creen en él, no le entienden"....
   A pesar de su abigarrada carrera profesional; repleta de publicaciones sobre la temática judeo-cristiana e innumerables charlas y conferencias, su excelsa humildad le hace mirarse interiormente y comprobar que apenas conoce una pequeña porción de todo el maremagnum de la historia, por el investigada.¡Es el lamento silencioso de un sabio humilde, como él!...
                                     Giovanni R:Tortosa
Fotografía: web Antonio Piñero

lunes, 27 de mayo de 2024

SEMANA SANTA CIEZANA; ANTES Y DURANTE EL PANTÓGRAFO

Cuando publicamos un artículo sobre los mejores pasos de la semana santa ciezana, siempre bajo nuestro particular juicio, recibimos unas llamadas de atención por parte de  varios artistas de la escultura. Nos leyeron la cartilla, eso sí de forma amigable y cordial. Para ellos era injusto que hubiéramos colocado en la puestos más altos un par de pasos que por su composición creíamos merecedores de ello. 


El bloque escultórico de Capuz sigue siendo un paradigma de genialidad en la semana santa ciezana, no superado por nadie, ya sea con o sin pantógrafo.

Según sus criterios, estos "pasos" habían sido creados por sus autores ayudados por un artefacto llamado "pantógrafo". Sabíamos de su existencia, pero ingenuamente creíamos que dicha herramienta servía únicamente para devastar el bloque de madera de la eventuál escultura. Nada más que eso. Pero, estos escultores me confesaron que la labor del pantógrafo no sólo se quedaba ahí, podía seguir elaborando la obra hasta su acabado final; con ello los artistas se ahorraban buena parte de trabajo y tiempo.



El pantógrafo se compone de un núcleo mecánico motorizado y dos brazos: uno palpa y lee la maqueta o boceto y el otro labra a modo de gubia sobre la propia madera. De esa manera el autor sólo ha de conformar una maqueta en tamaño pequeño-medio, luego el pantógrafo será ajustado para ampliar al tamaño deseado y generar la escultura. Y que no solamente se hacía con las imagenes, también con la elaboración de tronos.


En el margen izquierdo tenemos la réplica, y en la derecha el original.

Ni qué decir, el razonamiento de ellos me dejó helado. De repente pensé en Las Meninas, imaginando que aquél enorme lienzo fuera pintado no por las diestras manos de Velázquez sino por una máquina como el pantógrafo de marras. El escozor de la herida nos llevó a investigar dicha cuestión, y los caminos infinitos del Señor nos condujeron hasta varios talleres  en Arganda del Rey (Madrid), donde el taller Dorrego viene a ser el buque insignia. Allí acuden muchos de los imagineros actuales. Estos talleres suele ganar el cincuenta por ciento del precio bruto de cada obra. También ocurre que algunos imagineros poseen pantógrafo propio.


En un polígono industrial sevillano también florece una especie de factoria al estilo coreano con todo tipo de enseres semanasanteros, trabajos de pantógrafo, tronos, estandartes, etc. Incluso hacen el empastado y la policromia o pintura final de cualquier talla. Entonces, ¿qué trabajo elabora un escultor de imágenes sacras? A decir de estos artistas con los que hablé, apenas ejecutan una maqueta o boceto y el resto se encargará el pantógrafo. Luego, hay unos a quienes les gusta perfilar y rematar las tallas a mano y después policromarlas ellos mismos. Hay un poco de todo. 


El sevillano Álvarez Duarte en plena faena.

Después de conocer estos entresijos técnicos meditamos mucho más que un ecologísta  sobre la parafernalia gubernativa del "cambio climático". Y nos preguntamos, cómo afectaría esto del pantógrafo en el público generalísta, el que asiste y ve los desfiles pasionarios sin más, con limpieza y exentos de ideas sobre tecnicísmos artísticos.

Creemos que a ese público mayoritario le importa un comino todo esto, que a ellos sólo les mueve la belleza y probable transmisión sacra de las imágenes; que si alguien les habla de un pantógrafo sería como hablarles en chino, libanés  o intentar discernir el mensaje de un cuadro de Miró.

Un dilema, una cuestión, esa es la incógnita que nos quedó después de hablar con estos artistas; una circunstancia que nos dió para muchas cavilaciones. Para ellos, el mérito artístico bajaba con la ayuda del pantógrafo. Sí sabemos que en el mundillo de la imagineria hablar de esto es tabú, y que muy pocos se atreven a opinar, de los imagineros solo hemos escuchado a Francisco Romero Zafra decir lo siguiente: "ahora, el sacado de puntos lo hacemos por medios tecnológicos", -creemos que se refiere al uso del pantógrafo, aunque él no lo menciona. Ahora bien, ¿hasta que extremo llega el uso de dicho medio en sus obras? No lo sabemos, y hemos de ser cautelosos, ya que posiblemente cada autor tiene unas exigencias o límites. Su paisano y amigo Antonio Bernal también se expresaba de forma parecida. Luego encontramos una referencia sobre dicho asunto en un vídeo dedicado a Luis Álvarez Duarte, donde Lola Carrera, archivera de las cofradías de Málaga se expresa de este modo: "Yo diría que las imágenes de Luis Álvarez Duarte tienen casta, tienen fuerza porque son imágenes que no están tratadas mecánicamente, sólo a fuerza de gubia".




Y referente a la imaginería ciezana, los artistas nos dijeron lo siguiente: "desde finales de los años ochenta, todo lo que ha entrado en Cieza, a excepción de uno, viene de máquina"; "el último "paso" elaborado con técnica tradicional de sacado de puntos y tallado total a mano fue Unción en Betania de Carmen Carrillo". A mi pregunta de cuál era la misteriosa pieza que no había pasado por la famosa máquina, puntualizaron lo siguiente: "el crucificado de Álvarez Duarte está tallado a mano tanto cuerpo como brazos, sin embargo la cabeza probablemente esté sacada de máquina".  


"Unción en Betania" de Carmen Carrillo Ortega.

Dicho esto, esbozamos unos guiños, ya que recordamos cuando esta imagen aterrizó en Cieza y tuvo algunos comentarios acerca de la ligera desproporción anatómica existente entre cabeza y resto del cuerpo. Cierto es, que dicha escultura recibió muchas alabanzas y piropos, pero los más exigentes catadores se dejaron caer esas ocurrencias, por lo cuál todo coincide con la probable factura maquinal de la cabeza.


Crucificado de Luis Álvarez Duarte.

La temática en cuestión solamente afecta a cuatro gatos: fanáticos semanasanteros o escrupulosos amantes del arte escultórico. Al final de nuestra particular investigación apareció la artista gaditana Ana Rey, autora polémica por sus obras de corte hiper-realista. Ana, que no se corta un pelo cuando habla de su profesión de imaginera, explica sin reparos su forma de ejecución, basando especialmente en tecnologías como el 3D.


Ana Rey.


Honestamente, no creemos que la temática concerniente a la repercusión del pantógrafo tenga mucho recorrido y que ponga en vilo al personal. Pero, y gracias a esta pequeña investigación hemos ampliado nuestro campo de visión en referencia a la imagineria religiosa. En los últimos tiempos han surgido imagineros como setas, y en un mayor porcentaje elaboran obras basadas en el ya manoseado barroco andaluz; en realidad todo se parece, son como una repetición de los temas que ya hicieron los antiguos maestros. Por otro lado, las cofradias quieren una mayor carga de idealización y preciosísmo, por ejemplo, desean que las "vírgenes" sean más jóvenes, aunque parezcan ser las hijas de Jesús más que sus madres. Los imagineros se quejan, pero quien paga exige y por tanto no hay vuelta atrás. 

Y como último nos queda la supuesta transmisión religiosa de muchas de estas obras; eso que en Andalucía llaman "unción", o mísmamente "rezables".


Fotografías, gentileza de CiezaenlaRed y Youtube.





"CLUB DE NUIT MILESTONE", FRAGANCIA LUJOSA CON AROMAS DE MAR


Una explosión de frutos rojos aparece en su salida, para luego hacernos caminar por las orillas de una playa y sentir los intensos aromas de sal marina. Una salinidad que nos impregna de forma sensual, etérea, a la vez que punzante como un haz de luz sobre la piel. Al final de ese paseo marinero nos encontraremos con una vieja mesa donde posan diversas frutas como bergamotas y sandia. Esas serían las notas de fondo de esta rica fragancia. Por medio aparece una sutíl violeta, una brizna de un vetiver delicioso, junto a algunos destellos metálicos.




Es un perfume que transpira el haber sido creado con amor, como una fragancia de la vieja escuela. Subyuga, impone clase, lujo, se hace notar por su proyección y duración en piel.



Podría recordarnos el Vetiver de Guerlain, el aire de So Pretty de Cartier, Encre Noire Sport o Fifth Avenue de Elizabeth Arden. Fragancia perteneciente a la serie Club de Nuit de Armaf, es sin duda un perfume de auténtico lujo y su presentación es de un atractivo descomunal, con un frasco metalizado en dorado, brillante a modo de espejo. Su contenido es de 105 ml.


Fragancia cien por cien unisex, ostenta una grán calidad para un precio exímio, ya que se puede encontrar por alrededor de 40 euros. No se suele hallar en comercios, por lo que hemos de recurrir a algunas webs como Notino o MakeUp, que vienen a ser sitios serios, prestigiosos y suelen crear ofertas muy interesantes.

 

martes, 2 de abril de 2024

APRÈS L´AMOUR, la Fragancia Letal

 

El argumento de esta fragancia se inspira en la piel humana, en los olores transpirados después del acto amoroso en piel contra piel. Dicen que es evocador, sensual y adictivo.


Y podemos acreditarlo, después de haberla usado varios días, su duración en piel y estela son enormes, con sólo explayarnos un par de atomizaciones sus efectos pueden llegar a ser nucleares. Una estela que se estira  más allá de los tres metros, aunque en ningún momento sea agresiva ni molesta, ya que su aroma nos hace evocar el dulzor de un algodón de azúcar tostado ligeramente ahumado. 



De salida la fragancia tiene un golpe cítrico, donde el limón y flor de azahar de naranjo amargo confluyen, provocando sensaciones chispeantes y luminosas para dar paso a las notas de corazón basadas en maderas especiadas, para concluir con las notas de fondo: almizcle y ámbar gris.

Après l´Amour se lanzó en 2018 y su creador es un músico que cambió las partituras por las notas aromáticas: Thomas Kosmala. Thomas había realizado estudios de química y aunque la música era su querencia, optó por componer deliciosas armonías en forma de perfumes. Y de una larga serie de perfumes con su nombre, destaca este número 4, el cuál le ha otorgado el prestigio como uno de los mejores perfumístas actuales. 


Thomas Kosmala (foto ThomasKosmala web)


Etiquetada como "Unisex", puede ser utilizada por ambos géneros, aunque hemos de ponderar que no es apta para personas discretas, aquellos que prefieren pasar inadvertidos, ya que su potencia aromática trasciende y provocará sensaciones de alto rango a nuestro alrededor. ¡Ideál para quienes desean marcar terreno! También para los que optan por retos olfativos. En la lejanía nos puede recordar a Baccarat Rouge 540, aunque Après l´ Amour sale ganando en duración y estela. Sin duda, un perfume que no dejará indiferente a nadie, así es "Después del Amor".



Por estar considerada como fragancia calidad "nicho", su precio oscila entre 100 y 150 euros, según vendedor. El contenido es de 100 ml, pero es seguro que esa cantidad dará para muchos años, ya que su uso debe ser restringido debido a su potencial aromático. Après l´Amour nos puede durar una eternidad, incluso más allá del amor...

Texto y fotos de Giovanni R.Tortosa