viernes, 3 de noviembre de 2023

LAS GASTRO-ESCAPADAS DE GUILLE RODRÍGUEZ

 Los que hemos navegado en velero por las Baleares, sabemos de primera mano las fragancias y matices tanto de colores como de aromas que emanan las islas. Es todo un festival de sensualidad, un canto a la más pura esencia mediterránea. No es nada extraño que por aquellas aguas cristalinas haya tanto tráfico marítimo, ya sea de yates o veleros.


En una de las islas, en concreto en Mallorca vive el cocinero Guille Rodríguez junto a Itziar, su pareja. Aunque nacido en Almansa, Guille despliega desde hace muchos años toda su profesionalidad en la isla capital. Y desde la isla nos transmite a través de Youtube su magisterio gastronómico. Ingenioso, simpático y siempre con un buen barnizado de humor, Guille elabora sus cientos de combinaciones y técnicas desde un luminoso jardín, teniendo como ilustre vecino un caballo de nombre "Dulcemiel", al que siempre regala zanahorias.



Y aunque somos fieles a su recetario, sus elaborados platos, lo que más resaltamos, quizás por nuestras rarezas, es el capítulo creado en el canal llamado Gastro-escapadas, y que muestran diversos restaurantes de la isla; aquellos donde el matrimonio ha frecuentado.



Suelen ser locales de cocina mallorquina, asiática o italiana donde han comido y grabado sus vídeos. La calidad de los productos es casi palpable, pero lo más significativo tál vez sean los precios. El matrimonio suele mostrar el ticket de la cuenta, y honestamente pensamos que no son nada caros, a sabiendas que son islas donde no se regala nada y el atraque en cualquiera de sus puertos para un velero de apenas diez metros de eslora puede costar por noche mucho más que dormir en el hotel Palace de Madrid.



De todos los templos del placer vivenciados por el cocinero y su musa, hemos seleccionado el Nautilus, que se encuentra en el puerto de Sóller y que cuenta con una ambientación de lo más romántica que puede arponear los corazones más sensibleros. En la parte inferior les dejamos un vídeo de su estancia idílica con puesta de sol incluída en dicho restaurante. ¡Que lo disfruten!...





sábado, 28 de octubre de 2023

CHÍCAMO de BARRO Y MIEL, por JESÚS CARBONELL

 La atmósfera bucólica, serena, casi con la espiritualidad de una catedral, que emanan los jardínes y casa-cueva donde vive no son suficientes para calmar sus ansias creativas, de incesantes búsquedas como un torbellino de pasión, de una actividad que recordaría al Picasso transformado en un trabajador de una factoría coreana.

Portada de "Chícamo de Barro y Miel".

Evidentemente, hablamos de Jesús Carbonell, el fotógrafo surcador de océanos y visitante de tribus vírgenes que todavía anidan en el corazón africano. De momento, esas criaturas del inframundo tendrán que esperar un tiempo, que a buen seguro no será largo, para verse reflejados en un libro de fotografías del propio Carbonell.


Jesús consideró la primacia que tiene un delicioso entorno con rio incluido, que además queda a un tiro de piedra de su oasis particular; ese enclave llamado "Chícamo", y que el fotógrafo ha vivenciado íntimamente desde que aterrizase en la zona. 


La elegancia y buen gusto siempre han presidido los productos "made in Carbonell", -ya sean exposiciones de fotografías o algún que otro libro con sus obras. Pero, esta vez nos ha regalado todo una joya para lucir y relucir: "Chícamo de Barro y Miel". 

Un verdadero deléite para los sentidos, que a buen seguro dejará el aroma y sabor al lector, y que conducirá al reservorio mágico que se esconde en las riberas de un río escaso de caudal, pero repleto de sensaciones que rozan lo místico.

Un grupo de grandes profesionales, inspirados por el pintor acuarelista Zacarías Cerezo han compuesto y dado vida a un libro que impacta visualmente y acaricia con sus imágenes de interior. Dicha obra trasluce el mimo y cariño que sus autores le han conferido, como si hubiesen tratado a un ángel de Salzillo. 

Zacarías, Nicole y Carbonell.

Ortega Impresores ha logrado este prodigio editorial, con prólogo de Zacarías Cerezo, junto a un poema de Francisco Sánchez Bautista, aportaciones fotográficas de Juanjo y David, y por último una semblanza sobre Jesús Carbonell de un servidor.





miércoles, 18 de octubre de 2023

JUAN JOSÉ MAROTO, EL "ETERNÍSIMO"

 --Es el hombre ideal para sentarse sobre sus piernas y sentir el taladro de sus ojos, saborear esa mirada de caballero castellano en plena tarde invernal frente al fuego de la chimenea. ¡Me encanta ese porte sobrio,  con ínfulas de conquistador, aunque en el fondo haya sido el hombre de un sólo amor!...  Así se expresa mi amiga Amélie  nada más observar la imagen que preside este relato, con el alcalde de Nava de La Asunción como protagonista.



El alcalde navero Juan José Maroto, bajo la lluvia junto a unas damas.

Nos encontrábamos en el recóndito e intemporal microcosmos que es el mesón de Antonio Sánchez en Madrid. El mesón con mayor antigüedad de la capital, con casi tres siglos de vida. Lugar taurino por excelencia, donde se aquilata la atmósfera de tantas tertúlias con personajes del arte y la  tauromaquia durante tanto tiempo.


Cada vez que Amélie viene a España solemos vernos en Madrid, Chinchón o en cualquiera de los municípios adyacentes donde se ofrezca algún interesante evento taurino. Ella es antropóloga y estudiosa de la tauromaquia.  Vive en la Francia del sur, hija de un reputado compositor francés, autor de una canción que nadie quería interpretar, -según decían por el excesivo pesimismo de su texto y que años más tarde se convirtió en aquello que más dinero ha reportado por derechos de autor. Una de las más célebres canciones de la historia. ¡Eso sí, la canción fue aligerada y dulficada por unos americanos, habiendo perdido su potencial originario!


Mientras lleva a su boca un trozo de tortillita de camarones, contempla una y otra vez la foto del alcalde segoviano con delectación. Y todo ello vino a cuento, por su interés hacia los encierros más antiguos de España, que son los de Cuéllar. Le expliqué la cercanía de esta ciudad con Nava de la Asunción, donde también se celebran encierros, con un ambiente muy similar a los cuelleranos. Para ponerla en situación, le dije que Nava era el pueblo de la torera Cristina Sánchez, aunque ésta naciera en Madrid.


Amélie

La figura del edíl navero despertó una extraña mezcla de curiosidad y fascinación en Amelíe. Me preguntó si era su primera legislatura,  le respondí que llevaba grán parte de su vida como alcalde. -"No te sabría concretar, pero probablemente usaba pantalones cortos cuando empezó a ejercer en el cargo público". 

¡Qué fascinante, toda una vida entregado al pueblo; le tienen que querer mucho allí! --Respondió sonriente mi amiga. Al cabo de unos minutos de estar sentados en la emblemática taberna, me hizo la sugerencia de posar junto a ella debajo de la cabeza del toro de la alternativa de Antonio Sánchez. Me aseguró que estar cerca de un toro, aunque éste ya no tenga vida, refrendaba esa suerte de sortilegio fetichísta que podría influir como un potenciador de virilidad. Así que, no dudé un segundo en hacerme unas fotos debajo de la portentosa cabeza.


Posando con Amélie debajo de la venerable cabeza.

¿Y cómo es el alcalde Maroto en las distancias cortas? -Inquiere Amélie. 

-Un hombre comedido, discreto, tiene un halo de sutíl ternura, pero se suele mostrar reservado, casi impenetrable, apenas expresa sus verdaderas querencias. Es como si no pudiera quitarse la máscara del político, mientras se toma una copa de verdejo en el café Bulevar de su pueblo.

Amélie pone rostro de satisfacción, al parecer esos matices le han posicionado más cerca del alcalde segoviano.

-¡Me encanta su perfil, que es como una rémora de esos personajes que poblaron Castilla en los controvertidos años de los "Trastámaras", todo un reflejo de bizarría castellana!- Exclama, quien es toda una enamorada del "Siglo de Oro" español, que se emociona al oir "La Marsellesa" o "Suspiros de España", que le fascina el olor a tabaco puro en los cosos taurinos, las puestas en escena del banderillero Fernando Sánchez, paladear los lances de capote de Morante o las estocadas de Manzanares.

Mi amiga vuelve a reparar en la fotografía: "fíjate, la señora del jersey azul le está suplicando algo y él coloca su mano izquierda sobre la barbilla, mira fijamente a los ojos de la mujer; esa actitud es de total concentración e implicación hacia ella, se le nota muy receptivo y no pareciera meramente teatral, al modo político. Eso me gusta".




A pesar de vivir en el país vecino, no pasa por alto las cosas que suceden en España. -" Desde que Franco se marchó, parece como si hubiese dejado dos "franquícias" que serían los dos partidos que se alternan en el poder durante estos años. Cuando ha surgido un partido nuevo que quiera ser alternativa de gobierno se les ha echado a escobazos".

A nuestra mente llegan las siglas de UPyD, Ciudadanos, UCD, y el próximo en caer podría ser VOX. Para tranquilizar a mi querida amiga, le digo que Maroto es como si fuese un híbrido nacionalista segoviano-castellano, que carece de la ideología de los partidos al uso, y que por ello es tan querido en su pueblo, y por tanto lleva toda una vida al frente de su ayuntamiento. 


Amélie solicita al camarero una alcachofa glaseada a baja temperatura con huevos fritos de codorniz y salsa de naranja. Alzamos nuestras copas de jerez y brindamos por un posible encuentro en Nava de La Asunción junto al alcalde Maroto, a ser posible en sus famosos encierros.

Como último y para finiquitar la velada solicito al camarero un par de "segovianos", y por extraño que parezca entendió lo que le pedía, normalmente no suele ser así. Al minuto llegaron un par de chupitos fríos con whisky Dyc. Las pupilas azuladas de Amélie resplandecian con todo su fulgor, y de sus carnosos labios en siena tostada resuenan: "mon chier Giovanni, allons à l´hótel verifier les effets aphrodisiaques de la tête de taureau".

-"Tu sais bien, Amélie, que je suis discipliné et obéissant...."






lunes, 2 de octubre de 2023

EL "CUATRO ESQUINAS" DE CIEZA

 Sobre la una del mediodía, una pareja de la alta aristocracia ciezana franqueaba una de las puertas del "Cuatro esquinas".  Tomaban asiento en una de las mesas adosadas junto a los ventanales del local. Pepe, camarero y copropietario del local junto a su hermano Paco, esperaba detrás de la barra, dejaba un tiempo prudencial hasta que el matrimonio se sentía cómodamente arrellanado en los sillones.

Fachada del "Cuatro esquinas". Fotografía de Fernando Galindo

Como en una perfecta puesta en escena, aparecía Pepe, saludando cortésmente a la pareja, a la vez que su brazo derecho ajustaba una de las cortinas para impedir que un haz de luz se colase indiscretamente hasta la mesa. Una atmósfera acogedora era fundamental para Pepe; luego, les servía el aperitivo predilecto de ellos.

Mientras tanto, uno de los clientes habituales de la casa, en uno de los extremos de la barra tomaba lo que a simple vista parecía un vaso de agua, pero que no lo era. Él mismo nos decía con elegante ironía que aquello era agua pero de fuego.  Un boticario del barrio metido a marchante de arte se dejaba ver por el local, siempre portando una vieja carpeta con dibujos y acuarelas de algunos reputados maestros del arte murciano. Allí contactaba con algún coleccionista.

Una gran fotografía en blanco y negro con los Beatles presidía la barra, junto a otra del padre de Pepe y Paco, -conocidos todos ellos como los "peperres". Algunas obras de un jovencísimo Pepe Lucas coronaban los frontales superiores de la misma barra. El aire que se respiraba en el local siempre fue de contenida elegancia, de una gran pulcritud y un climax que no  tenían otros locales ciezanos. Un hilo musical se dejaba notar de manera discreta y las voces de la clientela no solían excederse en el tono.


Los hermanos Ortega parecían haberse formado en elgún regio café parisino al estilo de Les deux magots o el mismísimo café Flore; puede que por la estilosa profesionalidad que mostraban. El caso es que ellos marcaron una forma hostelera que no era el común denominador en un lugar como Cieza, con tantos bares por metro cuadrado.


Una de las últimas veces que estuvimos en el local, un viernes santo en la tarde, tuvimos ocasión de charlar con algunos componentes de una banda musical valenciana, que reventados físicamente por el madrugón, el consiguiente viaje, la lentitud y el intenso calor del desfile mañanero, más lo que se les venía encima por la noche tomaban unas copas de alivio.


Cuando vimos en portada de Cieza en la Red el anuncio de una entrevista a Francisco Ortega y su señora, nos provocó un tremendo golpe emocional. Pero, y como se suele decir: nuestro gozo en un pozo, dicha entrevista nos dejó con el mal humor de una siesta larga. Esperábamos mucho más del personaje estelar, que contara algunas esencias de tantos años, por la gente tan variada, donde habían auténticos personajes de la cotidianidad ciezana; no faltaba dar nombres, sólo algunas pinceladas costumbristas. Un local que ha generado tantos momentos singulares, tantos gestos, tanta vida...

El relato de Ortega nos pareció plano, en ningún momento expresó el alma de un local con tanta substancia, y sí dedicó a pormenorizar aquellos aspectos pesarosos de la profesión, como si de un esclavo se tratara. Lo sabemos, somos conscientes de ello, que la hosteleria es así, pero en nuestra ingenuidad creíamos que locales como el Cuatro esquinas les habían deparado grandes retazos de vida, de filosofía, de historia de tantos personajes que pulularon por el local. Una vida más potente y  alegre que la relatada por el menor de los Ortega, habiéndo sido él, testigo privilegiado de todo ello.


Una pena, que los pocos comercios antiguos que todavia sobreviven, y que a penas les quedan un suspiro como es el caso del Cuatro esquinas no dejen testimonios de su historia, porque al fin y al cabo forman parte de la historia de Cieza.


sábado, 30 de septiembre de 2023

"CASI HUMANOS" SE PRESENTÓ EN ASPE

A pesar que el gobierno de Falconeti pregona lo del "hambre de cultura", para justificar el llamado bono cultural joven, nosotros no vemos ese cacareado hambre por ningún sitio. 
La concejala Rosa Ruiz presentó el acto.

Desde que se inició septiembre no hemos parado de asistir a eventos de corte "cultural", ya sean exposiciones de pintura, presentación de libros, algún concierto lírico y también espectáculos taurinos. De todos estos saraos han sido los eventos taurinos, los que han conseguido mayor número de espectadores, aún a pesar del alto coste de sus entradas. Curiosamente, aquellos que eran absolutamente gratis fueron los más pobres en concurrencia pública.

Pedro Carbonell junto a Francisco Pedro Sala Trigueros.

Pedro Carbonell, artífice y alma del evento "Casi humanos" en el auditorio del Parque de la Coca aspense, se lamentaba, a la vez que sugería un aplauso a los medios informativos locales que allí se encontraban. Carbonell había concedido varias entrevistas a estos medios, y también había repartido carteles por la ciudad. ¡Pero, ni con esas!

La concejala Rosa Ruiz presentó el acto ante los 35 que allí estábamos, incluidos los protagonistas. Luego, el profesor y escritor local Francisco Pedro Sala Trigueros disertó acerca del libro, de su temática, las vicisitudes que hubieron y de la saga Carbonell, que aunque originarios de Novelda, asentaron en Aspe sus ocho vidas.

El escritor local Pedro Hernández Caparrós.


Posteriormente Pedro Carbonell apuntaló los orígenes del libro, de cómo le surgió aquella iniciativa, de la amplia implicación colectiva que tuvo. Como refrendo y ejemplo de los diversos autores, allí estuvo Pedro Hernández Caparrós, el cuál nos emocionó cuando sintetizó su relato sobre el  mítico perro "Tarzán" de Aspe. Sólo por esta historia real, con un perro que era un humano aspense más, merece la pena adquirir el libro.

El evento quedó enriquecido con la actuación del cantor de tangos Martín Gatica y la pareja de baile, Hugo y Mila. Al iguál que lo hicieran en una playa de Santa Pola, en la primera presentación, ellos desplegaron su talento de aromas porteños con lejanos recuerdos de San Telmo, del barrio de la Boca, y de tantos estímulos que atesoramos de la increíble Buenos Aires.

El cantor Martín Gatica en una de sus interpretaciones.

Y porque el arte no tiene fronteras, ni querencias, ni es elitísta; pues arte puede respirar aquél músico que en la boca del metro de cualquier ciudad pone su talento a cambio de unas escasas monedas que la diva de ínfulas internacionales que interpreta Tosca en la Scala milanesa llevándose varios  miles de euros por su cachet.

Por eso mismo, nos congratulan actuaciones como las de Martín, Hugo y Mila, que a sabiendas del escaso público asistente pusieron todo su ardor como si estuviesen en el escenario del Colón en Buenos Aires.
Esperamos y deseamos que en otras futuras presentaciones de "Casi humanos", los humanos arropen con mayor calado este hermoso proyecto que acaba de ver la luz.

viernes, 15 de septiembre de 2023

ANA TORÁ, LA ALEGRIA DE VIVIR

 Muchas personas suelen permanecer en "modo avión" durante sus vidas, apenas se les nota. No es el caso de Ana Torá Lozano, que sin pretenderlo ha regado su existir con luz, alegria y magia, obsequiando a su entorno con una personalidad trepidamente y carismática.

Ana Torá, en sus últimas apariciones callejeras.

Mujer de cuerpo menudo con fortaleza de roble, de caminar nervioso y un rostro surcado por las marcas indelebles de quien ha sonreído mucho. Sus pupilas eran como dos alfileres de intenso brillo plateado. En los campos del Baix-Vinalopó encontró su existir de mujer campesina; también para sacar a flote un quinteto que no musical, y sí de hijos: Francisco, Remedios, Ginés, Enrique y Teresa.


Ana junto al vecino y músico Antonio Navarro.

Pero, si en Barinas hubo una mujer con mayor sentido lúdico, sin lugar a dudas fué ella. Los bailes, ya fueran por las fiestas del pueblo o por cualquier otro motivo eran cosa casi sagrada para Ana. Al iguál que su pequeño cuerpo asimilaba el tremendo trabajo de sol a sol, también sentía la necesidad de imbuirse en las notas acaloradas de pasodobles o un bolero de Manzanero. La noche siempre se tornaba joven para ella.

Ahí la podemos ver con un "look" absolutamente moderno.

Una mujer cargada de razones e inquietudes puso sus querencias en la cosa gastronómica; saliendo de sus fogones cantidades más que respetables de viandas, siendo los buñuelos la especialidad de la casa. Su generosidad no quedaba en la elaboración, es que además trasladaba los manjares en una carretilla sin gps ni moderneces, y como último los repartía en la puerta de la iglesia. ¡Y todo ello gratis!


Ana de diálogos con una vecina.

Nos podíamos quedar sentados en cualquiera de los bancos de Bari, a la espera de una mujer altruista y romántica como Ana Torá, pero nos tememos que eso jamás sucederá; -algo así como Penélope en la estación del tren. 


El pueblo de Ana Torá languidece lentamente; un lugar patricio al servicio de la Roma Imperial (Abanilla), y que ha sobrevivido gracias a las vecinas tierras alicantinas. El tiempo ha embadurnado de nostalgias los rostros de las gentes que todavía moran por sus calles, a sabiendas que la gran decadencia ya se instaló en dicho enclave. Y ni tan siquiera las fiestas patronales lo redimen de ello. Lo que antes fueron desfiles lúdicos, pletóricos de alegria y magia, ahora tienen el espantoso ruido de un bombardeo en Kiew. ¡Gracias que a unos pocos kilómetros tenemos el maravilloso balneario de Leana, que es todo un oasis para la paz y los sentidos!


Panorámica de Bari.


 Al iguál que un toro bravo, Ana ha resistido los embates de la enfermedad, pero nos dejó en visperas de fiestas, frisando los noventa. Con ella marcha otra de las grandes figuras que dieron rango popular al ambiente cotidiano de Bari. Todos recordaremos sus incursiones culinarias frente a las cámaras de la 7, sus participaciones en las fiestas, sus bailes, y cuando llegue la noche del 31 de diciembre, al igual que cantaba Mecano, brindaremos con las uvas por su eterna sonrisa de ojillos chispeantes como si la alegria de vivir se quedó para siempre con ella....


Texto y fotos de giovanni R.Tortosa


 



viernes, 8 de septiembre de 2023

ZACARIAS EN EL REAL CASINO

 Los abanicos no cesaron de agitarse en toda la noche, bajo los vetustos artesonados de la sala regia del Casino murciano. El calor casi "sahariano" se hizo notar en el espacio versallesco del real lugar; no sabemos el por qué no se abrieron los grandes balcones que asoman a Traperia.  La inauguración de la exposición de acuarelas por parte de Zacarías Cerezo había concitado mucha espectación en el público. 

Zacarias, al modo de un predicador, explicando a las damas sus sensaciones como autor.


Cierto es, que visualizar la obra de un pintor contrastado, que rezume oficio, personalidad y que al final subyugue al espectador no resulta sencillo ni fácil. Pero, Cerezo lleva una larga vida de arte a sus espaldas, bien como ilustrador y pintor, siendo fiél a una técnica que él domina como pocos: la acuarela seca.

La atmósfera del evento tuvo enorme calidez

La organización del evento tuvo el gusto de ofrecer aquello que en otros tiempos denominaban como, "vernisage", o "vino español", pero que esta vez consistió en "un vinito frissante",- como diría el camarero argentino de Fist Dates.  Mientras brindábamos con nuestros acompañantes, podíamos imaginar a un hipotético pianista tocando un nocturno de Chopin en el piano de cola que presidía la sala.


Allí estuvo, el fotógrafo de ínfulas internacionales, Jesús Carbonell. Junto a él, nuestra amiga y sanadora espirituál Olga Bernal.

El artista estuvo acompañado por su adorable compañera Nicole, irradiante de luz; aparte de las numerosas damas que deseaban cruzar algunas palabras con él. 




Textos y fotos de Giovanni R.Tortosa